Adam Cohen, CEO de AUI: El ICTL va a ser un gran aporte en el desarrollo de una minería sostenible

(mch)En enero pasado, Corfo declaró como ganador de la licitación para desarrollar el Instituto Chileno de Tecnologías Limpias (ICTL) en la Región de Antofagasta al consorcio norteamericano Associated Universities Inc. (AUI). Este grupo fue fundado hace ochenta años por nueve de las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos: Columbia, Cornell, Harvard, John Hopkins, MIT, Pennsylvania, Princenton, Rochester y Yale.

La decisión generó controversia, debido a los escasos vínculos que tendría el ganador con la realidad local, situación que incluso llevó a algunos senadores a solicitar la anulación del proceso.

Más allá de la polémica generada, Adam Cohen, CEO de AUI, se muestra “muy entusiasmado” con la propuesta que presentaron a Corfo, destacando a MINERÍA CHILENA que se encuentran convencidos “de que beneficiará a toda la Macro Zona Norte, posicionando a Chile internacionalmente en materia de investigación e innovación”.

El ejecutivo considera que “nuestra propuesta, que se basa en un modelo abierto a las mejores ideas y proyectos, también puede beneficiar en mucho a otras entidades que participaron en esta licitación internacional y abierta. No queremos que ninguna universidad en Chile se excluya de esta importante iniciativa, sólo por el resultado de la licitación. El proyecto del ICTL es de larguísimo plazo, representa un hito para el país y, por lo mismo, es abierto a que todas las universidades u otros organismos participen”.

Añade que “hemos recibido muchas manifestaciones de interés para sumarse a este gran proyecto, por lo que esperamos integrar como asociados a otras universidades, gremios, empresas y distintas entidades, para que a través del trabajo colaborativo se sumen y aporten al ambicioso objetivo del instituto”.

Cohen resalta que “si somos exitosos en lo que queremos lograr, y estamos convencidos de que lo seremos, será un tremendo beneficio para todo el ecosistema, desde los investigadores, actores relacionados a la tecnología, empresas grandes y pequeñas, junto con las universidades de todo el país. Un claro ejemplo de esto es la instalación de ALMA, que nosotros gestionamos en Región de Antofagasta, en sociedad con los países miembros del Observatorio Europeo Austral, Canadá, Japón, Corea del Sur y Taiwán, donde manejamos nuestros intereses de manera abierta a otros investigadores de todo el mundo“.

Minería sostenible

El CEO de AUI comenta que el ICTL “va a ser un gran aporte en el desarrollo de una minería sostenible, buscando contribuir a un cambio de su matriz energética, el desarrollo de procesos más eficientes en materias de uso de agua, menor producción y reutilización de los desechos mineros, como emisiones de CO2, relaves, y otras sustancias contaminantes”.

Por ejemplo, en el ámbito del litio, menciona que “un gran desafío es cómo extraer este mineral vital para la electromovilidad, reduciendo los impactos en los salares. Y es allí donde el Instituto ya cuenta con iniciativas específicas en esa materia. A su vez, avanzar en impulsar los desarrollos que permitan usar hidrógeno verde como un portador de energía para propulsar la actividad minera”.

Adam Cohen explica que “nuestro modelo se enfoca en tres ejes de desarrollo y creemos que el sector minero puede verse beneficiado con esta forma de trabajo. En primer lugar, mediante el desarrollo de capital humano, queremos ayudar a desarrollar e implementar tecnologías y capacitar a trabajadores y actores asociados al sector en nuevas tecnologías. También creemos que este eje debe extenderse a la formación de alumnos universitarios y escolares”. En materia de emprendimiento, señala que “vemos un enorme potencial para que el Instituto fomente la creación de startups basadas en la fabricación y distribución de las tecnologías que desarrollemos con el tiempo, así como un potencial en la creación de productos avanzados en base a elementos extraídos en la minería (cobre, litio, entre otros)”.

Por último, “un eje relevante de nuestro modelo es la planificación estratégica con la comunidad. En ese sentido, queremos relacionarnos con la industria para ayudar a identificar las brechas y necesidades que tiene la minería. Esta relación virtuosa nos ayudará a identificar las prioridades del trabajo que realizará el Instituto durante los próximos años”, agrega.