Codelco reduce su dotación de contratistas en casi 17 mil personas y anota inédita reducción de personal propio en Chuquicamata

(La Tercera / Pulso) Chuquicamata es la división de Codelco que ha concentrado los ajustes de dotaciones en los últimos años. El cambio en el modelo de explotación del yacimiento -de rajo abierto a subterránea- significa toda una renovación de las competencias de los trabajadores y, además, un recorte en los puestos de trabajo que se ha ido profundizando en los últimos años.

Así, en 2020 Codelco cerró con una caída de 1.001 trabajadores en esa división, pasando de 4.899 trabajadores al cierre de 2019 a 3.898 a fines del año pasado, lo que representa una reducción del 20% solo en doce meses.

Cabe consignar que esta fue la única división que mostró el mayor descenso en el número total de trabajadores, aunque otras como Ventanas o Andina también mostraron descensos. En el caso de Ventanas, este llegó al 11%, cerrando 2020 con 756 trabajadores; mientras que Andina lo hizo en 10% a 1.437 personas desempeñándose en condición de personal propio de la estatal.

En términos generales, la dotación propia de la minera cayó en 1.459 personas, cerrando en 15.267 trabajadores (casi 9% menos), profundizando una baja sostenida que muestra la corporación en este ítem desde al menos 2015. Ese año, se desempeñaban en la minera 19.117 personas, por lo que en cinco años han abandonado la empresa casi 5.000 personas.

¿A qué se debe esta situación? En el caso de Chuquicamata, desde la empresa aseguraron que en esa división se puso en marcha en 2016 un plan de transformación, con el objetivo de recuperar la competitividad “y desarrollar las mejoras técnicas para pasar de una mina de cielo abierto a una subterránea”.

“Esto implicó un profundo cambio organizacional, cultural, de perfil de los trabajadores, de productividad y de magnitud de la dotación”, aseguraron en la empresa.

Además, en 2019 la administración divisional, en el contexto de negociaciones colectivas y en acuerdo con las dirigencias sindicales, dispuso para los trabajadores un plan de egreso voluntario. Este instrumento fue utilizado por el 95% de las personas que salieron de Chuquicamata, “el que implica un retiro en condiciones mucho más favorables a las normales y con beneficios extraordinarios, por ejemplo, en el ámbito de la salud”, complementaron en la empresa.