Catalina Silva, la ejecutiva que se hizo cargo de las cascadas de SQM

(Pulso) Por primera vez una mujer será la máxima ejecutiva de las cascadas, las sociedades de inversión a través de las cuales Julio Ponce ejerce indirectamente el control de SQM. Se trata de Catalina Silva Vial, 46 años, ingeniera comercial de la Universidad Católica y MBA en Tuck School of Business at Dartmouth College, quien fue designada el viernes como gerenta general de cinco sociedades: Potasios, Oro Blanco, Nitratos, Norte Grande y Pampa Calichera.

Su misión será mejorar la estructura financiera de las compañías que ya han pasado por una fuerte reorganización: en 2017 el grupo armó todo un esquema de refinanciamiento, donde el objetivo era rebajar la deuda neta de las cascadas, que en ese momento llegaba a los US$ 774 millones. También buscó, al año siguiente, nuevos créditos, de la mano de Calichera y Potasios.

“Ahora toca enfocarse en el futuro, por eso es importante ver cuál será la estructura de capital óptima que tienen que tener las compañías, de manera que no termine con problemas de solvencia. Hay que seguir mejorando los procesos y tratar de hacer todo más eficiente, mejorando el control de gestión. Si bien es continuar con la línea que ya se ha empezado a desarrollar, ahora hay que llevarla más allá”, señala un ejecutivo que conoce la interna y los desafíos de Silva.

En el grupo hablan de una nueva etapa en las sociedades que estuvieron en el centro del caso Cascadas: una serie de transacciones bursátiles polémicas entre 2009 y 2011, que la entonces Superintendencia de Valores y Seguros convirtió en las multas más altas de la historia y que luego se persiguió incluso penalmente. Esa arista, que apuntó al entonces gerente general de las cascadas, Aldo Motta, terminó con el ejecutivo absuelto por los tribunales en 2019.

Ese mismo hecho hizo que Catalina Silva pensara bien la propuesta de trabajo que había recibido, ha revelado la ingeniera en privado. “Ella pensó bien los pros y contras porque es una persona bien metódica”, dice alguien al tanto de las tratativas. Silva analizó la oferta laboral junto a su esposo, un ejecutivo estadounidense que también trabaja en el mundo de finanzas corporativas. Finalmente, aceptó la nominación.

Su primera misión no será fácil. Catalina Silva tendrá que decidir si las sociedades cascadas concurren o no al millonario aumento de capital que está preparando SQM, en su serie-B, y con el que espera financiar el gigantesco plan de inversiones que tiene en carpeta y donde el litio es el mineral que concentra el mayor volumen de capital.

“Ese será su primer gran desafío. Ella lo decidirá”, destaca una fuente cercana a las cascadas, que asegura que Silva llegará bien empoderada a hacerse cargo de los vehículos de inversión de Ponce. “Ella llega con todo el respaldo para encabezar un gobierno corporativo fuerte, con autonomía para definir sus equipos de trabajo y establecer metas. En su gestión deberá configurar una estructura óptima de capital, centrada en la eficiencia y con un correcto control de nivel de deuda”, dice un ejecutivo ligado a las cascadas.

Head hunter

El nombramiento de Catalina Silva rompe una tradición de hombres y de ejecutivos de confianza de Julio Ponce. También por la rapidez de su nombramiento. Recién hace casi dos semanas atrás se conoció la renuncia de Ricardo Moreno, el contador auditor del grupo que el año 2013 asumió la gerencia general de Oro Blanco, Nitratos y Potasios y luego, en 2015, lideró Pampa Calichera y Norte Grande, las dos cascadas restantes.

Más de cinco años a cargo de todo. En el comunicado donde se explicó que su salida se debe a una decisión personal, se indicó que la renuncia tendrá efecto a partir del 12 de abril “o en la fecha que el directorio designe un nuevo gerente general”.